Quien tiene un amigo, tiene un tesoro

Estoy de vacaciones, y el blog sigue de pruebas, por ello es bueno aprovechar este tiempo para reflexionar sobre temas que cuando se está en el día a día se olvidan. Este es el caso de la amistad.

Hoy quiero recordar desde aquí a mis amigos, agradecerles que con su colaboración y reconocimiento me ayuden a seguir adelante, impidiendo que la desconfianza o el recelo me ciegen; al tiempo que disculparme frente aquellos que en este último tiempo, no les he prestado la atención debida, olvidando que “la amistad sino se alimenta, se muere”.

Creo en la amistad verdadera, la amistad de virtud, según la clasificación de Aristoteles, es decir la que nos permite compartir lo bueno y lo malo, la que une a las personas con un fuerte vinculo afectivo, lealtad, honestidad y desintéres. Esto no significa que rechace otras formas de amistad, como la de necesidad o de placer, aunque en estos casos siempre faltará algo.

Termino, el objetivo era recordar a los amigos, y al tiempo haceros pensar en los vuestros para que no olvideis, que “quien tiene un amigo tiene un tesoro”.